El Chacal (Arnaldo Visconti)
Autor: Arnaldo Visconti (Pedro Víctor Debrigode)
Año: 1947
Nº 51 de la colección "El Pirata Negro" (Bruguera)
Portada: Provensal
ARGUMENTO
El hijo del Pirata Negro, que se encuentra al cargo de unos amigos en Lanzarote mientras su padre está ausente, se fuga en una pequeña barquichuela con la intención de reunirse con su padre en África. La ingenuidad del pequeño de siete años acaba en tragedia, ya que una tormenta lo deja a merced del mar. En el último momento, cuando está a punto de perecer, es rescatado por un árabe. Es el comienzo de una dura vida nueva para el pequeño Carlos Lezama que, con el tiempo, olvidará quién es, mientras su padre durante años lo creerá muerto...
OPINIÓN
Una excelente e inusual entrega que, en su mayor parte, transcurre años antes de la línea temporal de la serie, no apareciendo El Pirata Negro en ningún momento. Y es que el protagonista no es otro que el hijo de Carlos Lezama, pero, ahí está lo más chocante, no su hijo pequeño actual, si no el hijo que todos creíamos muerto hace años, incluido su padre. En la reseña de la novela anterior, titulada "El hijo del Pirata Negro", comentaba lo inapropiado de ese título, ya que el hijo no aparecía apenas. Ese título parece que se hubiera confundido de novela, porque aquí cuadraría perfectamente. Claro que el título que lleva esta, "El Chacal", también cuadra bien con la presente, porque ese es el apodo del hijo perdido, cuyo mejor "amigo" es un chacal.
La novela es un relato casi impecable, para mi, la mejor que he leído hasta ahora de la colección, en la que asistimos a la dura peripecia de el muchacho de 7 años que caerá en las manos de un árabe sin escrúpulos que, entre drogas y un entrenamiento brutal, conseguirá crear una especie de super hombre. Su segundo "maestro", Hart Mulliner, un pirata antiguo enemigo del Pirata Negro, conseguirá, a base de enseñarle maldades, enturbiar todavía más la mente del ya adolescente joven, que acabará convertido en un ser poderoso, pero violento y cruel.
La novela esta llena de momentos de gran fuerza y además, no tendremos esos aparatosos y poco naturales diálogos/parrafadas que ocasionalmente aparecen en estas novelas.
En la siguiente novela, ya alcanzada la línea temporal habitual de la serie, seguramente asistiremos al rencuentro de el Pirata Negro con su hijo, que promete ser explosivo.
Cheij Khan, que es el nombre árabe del joven Carlos Lezama, con sus "amigos", especialmente el chacal, por el que siente debilidad y que motivará el apodo con el que su segundo maestro le bautizará. Su dominio de los animales, y las acrobacias imposibles que consigue con su cuerpo, causarán sensación en la sociedad británica...sobre todo en las de sexo femenino, por el que el joven siente completa indiferencia.








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